26 ago 2013

Desde Rusia con amor

Hola!

Hoy escribo desde Rusia, donde llegué hace un par de días. Y fue una grata sorpresa, venía esperando caras de piedra... ¡y ya me sonrieron varios rusos!

De a poco va cediendo el frío, asoma el sol y la gente se apropia del espacio público.

De la Rusia soviética no queda mucho más que los monumentales edificios. En mi vida vi tantos Range Rover, Cayenne y X6 juntos. Sumado al resto de la paleta de alta gama, con el lema: cuanto más potente, mejor.

No es raro que después de dejarte pasar - porque el cruce peatonal se respeta a rajatablas - quemen capas de caucho haciendo arar el auto. Una vuelta vi a un loco que dobló tan pasado de rosca que hizo un trompo y su máquina quedó mirando contra el transito. La mujer sentada al lado, no le dijo nada.

El genero femenino en Rusia luce mucho glamour. A veces sorprende lo desparejo con los hombres, que se los ve con el equipo deportivo de Rusia o indumentaria militar. Los hay elegantes también, no hay que ser injustos.

Despareja es también la proporción de géneros, con pocos hombres para muchas mujeres. Por ahí eso explica algún comportamiento.

Observar la (des)pareja rusa es bien interesante. Ellos las llenan de flores - a los que no somos tan caballeros nos puede traer un problema - obligación que también se extiende a la madre de la novia. Y les llevan la cartera mientras caminan juntos de la mano (con la novia, no la suegra).

Noté que hay una verdadera obsesión con los casamientos... ¡¡Se casan muy jóvenes!! Ver matrimonios que en promedio tienen 19 o 21 años es lo más común del mundo. Parece estar escrito.

La liturgia, un poco distinta. Al civil le siguen las fotos de la pareja en la plaza - sí, si viajaste por Rusia y decís no haberte cruzado una sesión de fotos en un parque, no te creo - colgar el candado en el puente de la ciudad simbolizando la unión eterna, para culminar en una cena temprana con los invitados.

En lo que a música se refiere, en los últimos días invadió mis oídos un pop algo retro, como de los 90. Lo pensé pasajero pero la realidad me insistió: esto se pone. Acá el hit #1 del momento... con ustedes: Natalí




Nada es casual, el estribillo - en sutileza lírica - dice así:

Oh, Dios, que hombre!
Quiero un hijo tuyo,
Y quiero una hija tuya,
Y nada mas! Y nada mas!


Esto es todo por hoy, quiero que sepan que estoy muy bien, y que esta patria me recibió con los brazos abiertos.

Desde Rusia, con amor.


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