Mongolia despierta curiosidad, en especial intriga cómo vive gran
parte de su gente, esa que habita en esos puntos blancos que se multiplican a
lo largo de la vasta estepa. Aquí un mini-viaje a la intimidad de ese mundo.
Bienvenido al ger
Abrimos la puerta de madera, hay que tener cuidado de no darse con la
cabeza. Por suerte adentro entra parado hasta el más occidental de los
visitantes. La bienvenida es cálida, auspiciada por la amplia sonrisa mongola, más su
genial y contagiosa risa.
En el centro del ambiente hay una cocina económica, más un cajón de
chapa con el combustibe, ramas o bosta según la ocasión. Hacia arriba sale un
caño-chimenea que se pierde por un hueco en el techo de lona. El piso está cubierto con una alfombra plástica con dibujos de parquét. Allí sentado en el
piso es donde se come, se toma el té o duermen los niños.
Los padres de familia pueden considerarse más privilegiados. Cada uno
tiene su propia cama, una a cada lado, lugar que se respeta también en función del
lugar que le toca ocupar en la estructura familiar. El ala materna suele albergar
utensillos de cocina, alimentos no perecederos y cacharros varios. Del lado
opuesto hay monturas, ropa de trabajo y pocas cosas más.
Al frente omnipresente, un pequeño santuario hogareño. Desarrollo le
dicen, el pobre Buddha le está cediendo el protagonismo a la caja boba a gran
velocidad. ¡Nuevos valores se hacen presentes!
Unos pocos muebles completan el panorama, siempre de alegres naranjas dominantes. Nada más. Vivir con lo mínimo.
| el termo con té de leche; en el bol, aaruul: la mancha negra sobre la alfombra es un bebé |
| el rincón femenino |
| la lona es sujetada con zunchos de goma; como aislante se usa, entre otras cosas, lana de oveja |
Un mundo de bichos
Pero, ¿de qué viven los nómades? ¿Cómo logran tener todas las
necesidades básicas cubiertas, y más?
Básicamente crían ganado. Ovejas y cabras pican en punta, en particular usadas para la esquila. Esencial para hacer frente a los bravísimos inviernos, pero también una buena fuente de ingresos en el caso de la cabra, cuya lana se usa para producir cashmir.
Vacas y yaks (una especie de bufalos de pelo largo) aportan con
proteínas, cuero y leche. Esta última es materia prima para el aaruul, también conocido como el
caramelo mongol, hecho a partir de yogur seco. Es de sabor muy intenso, tanto que es difícil de digerir. Salvando la diferencia en el
gusto, la experiencia es como comer roquefort en cantidad y sin pan. ¡Puaj!
Pero hay un animal que recibe trato preferencial. Compañero fiel del nómade, lo acompaña desde el alba hasta al ocaso. ¿El perro? No, se trata del amigo el caballo, ayudante ideal en las tareas de pastoreo. Es algo más bajo que al que estamos acostumbrados... ¡caballo asiático! ¿Cómo iba a ser si no petiso?
Aunque la traición dice presente: más de una vez he visto baqueanos arriando arriba de una moto. Por suerte para su futuro, sin caballo no hay airag, su leche que, fermentada y a temperatura natural, es favorita entre locales.
“La vida no es lo mismo que lo que era”, finalmente dirá un relegado
camello. Su trabajo es llevar las cargas pesadas pero una vez más, baratas
camionetas chinas hoy hacen la tarea más simple.
Vida nómade
La misma dinámica del pastoreo los hace moverse. Las cada vez menores áreas verdes obligan a que en verano una familia deba mudarse hasta 3 veces para mantener a su tropa bien alimentada.
Esto los hace expertos en armar y desarmar su casa. Los más hábiles pueden dejar habitable su ger en un increíble tiempo récord de media hora. Después solo hay que agregarle un pequeño pozo para plantar el baño orgánico, y armar el corral para separar el ganado. Tan simple. Cuánto para aprender.
Los que no se olvidan de aprender son los niños. ¿Cómo logran eso? No,
no existen las escuelas nómades. Durante la época escolar a los chicos se los manda
a estudiar a la ciudad. Así, el país maneja una envidiable tasa de
alfabetización del 97,4%. Y los chicos disfrutan de unas saludables vacaciones
de regreso en sus hogares al aire libre.
¿Volverán una vez terminados sus estudios? Esa es la pregunta, en esta Mongolia
que se debate entre la riqueza de su tradición y las mieles dulces del progreso...
| esquilando a tijera |
| esta es la indumentaria oficial |
| al calor, sombra |
| comparando con una vaca no sale nada |
| ¡tierras como estas se buscan! |
| casa-kit |
| primeros pasos |
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| a las alfombras que decoran la pared nunca les falta un Chinggis Khan |
| ayudando a ventilar el ger |
| ¿qué será de tu vida? |
Si estas interesado en más sobre la vida nómade chequeá el proyecto de Loes, y no te pierdas los increíbles videoclips de música mongola.
