15 feb 2013

Fluye


En la vida hay momentos que pasan sin pena ni gloria, y mi visita a la isla de Penang, al noroeste de Malasia, iba derecho en ese camino...

La urbe era pintorezca pero no me motivaba a salir, el lugar donde paraba estaba manejado por gente que le ponía toda la onda, sin embargo no me hallaba. Podemos agregar que no andaba internet (solo a mí) y que me quedé encerrado en el baño. Mala vibra, había que cambiar.



Busqué otro techo. Y parece que a veces hace falta tomar una decisión para rebelarse, no por lo que la acción en sí implique, sino porque libera ataduras, permite que todo vuelva a fluir. Y a veces provoca una cadena de hechos impensados.

Camino a un cajero para buscar algo de plata para pagar (en los hostels generalmente se cancela al momento del check-in) me crucé con una mansión color azul preciosa, atrayente como pocas. Miré en el mapa y decía casa Cheong Fatt Tze, uno de los lugares más interesantes para visitar en la ciudad. Eran las 11 y empezaba la única visita guiada del día; se alinearon los planetas.


La visita fue sencillamente fantástica . Pocas veces me tocó una guía tan preparada, que sepa explicar exactamente qué hace a ese lugar diferente de otros, haga participar a chicos y grandes, agregue anécdotas y cuente detalles que no existen en ningún internet ni folleto.

Pasando a la casa en particular, cuentan que fue mandada a construir por un magnate del comercio asiático hacia fines del siglo XIX. Se hizo considerando estríctamente las reglas del feng shui, basándose en los cinco elementos del universo y su significado, conocimiento transmitido de generación en generación en la cultura china. Ningún detalle quedó librado al azar: orientaciones, espacios, aspectos funcionales considerando el clima, materiales, colores. El resultado, una maravilla arquitectónica en completa armonía.


mansión Cheong Fatt Tze


 



En mi nueva morada tenía como compañero de habitación a un chabón de Inglaterra. Para ser sincero, me pareció un tipo super estructurado (de hecho lo era) con el que no iba a poder tener ninguna conversación interesante. Pero salimos a comer algo por ahí, y al dia siguiente contactó a una amiga que vivía en el lugar. Justo no estaba en la ciudad y nos mando a un amigo, que casualmente trabajaba como guía, y nos llevaría a dar una vuelta por la ciudad esa misma noche. Consecuencias inesperadas de no dejarse llevar por los prejuicios...

Los Penang Tour Buddies Alvin y Syyling nos mostraron las influencias de las distintas corrientes migratorias en Penang. Hubo una gran afluencia china que se agrupaba en clanes, cada uno en su propio barrio. En la costa esto es muy particular ya que las casas se construyeron sobre largos muelles de madera arriba del agua. Se denominan jetties, y cada uno correspondía a una distinta familia.

Sumado a la cultura originaria, los malay, se habla una gran variedad de idiomas. El oficial es el bahasa malay, pero también se escucha english, manglish (mezcla english-malay), hokkien (la mayoría de los chinos son de ese origen), mandarín y tamil.

Thean Ho Keong, un templo haianes que fue reconstruido integramente con mano de obra china




Y la gastronomía fue especial beneficiaria de estos arribos. Para hacerlo gráfico, se come tan rico en George Town (la ciudad vieja en Penang) que da para pasar una semana completa solamente degustando día y noche los platos locales.

Para mí fue como un paraiso – venía de comer barato en barrios chinos e indios – y cambió para siempre mi paradigma respecto a como alimentarse durante el viaje: a partir de ahora de ser posible, comida local. También como una forma de familiarizarse con la cultura.


El resto es historia conocida: la George Town protegida por la UNESCO como patrimonio de la humanidad, con sus invitadoras calles, completamente caminable, y sus decenas de hitos para visitar.

Claro, cuando las cosas empiezan a fluir, como en el feng shui, la historia se hace mas fácil.



los amigos de Penang Tour Buddy
degustando delicias locales... elegís los palitos, lo fritan en la olla de la izquierda, lo sazonas con la salsa que querés
Chew Jetty (muelle del clan Chew)
templo del clan Hoo Kongsi




Pasembur, elegís los ingredientes y te lo preparan al wok, con vegetales y una salsa picante exquisita
Ice ABC; atrás, Mutalik explicando la zona de India de la que es oriundo
Nasi Lemak, arroz con salsa y carne a elegir entre pescado, pollo o mariscos; viene envuelto en hoja de banana (los conos a la derecha), ideal para llevar
chiken plum (pollo a la ciruela) & fried chap chie (los vegetales)
de este perdí el nombre
calles de Penang




Little India

típico frente de vivienda

6 feb 2013

La patria pistera


Si algo uno hace al llegar a un país nuevo – mundo nuevo en este caso – es observar absolutamente todas las novedades que puede. Entre ellas, sin dudas, un protagonismo importante se lo llevan esos objetos con un simbolismo como pocos otros: los autos.

Y si algo me llamó la atención entrando a Malasia, fue la cantidad de Toyotas. Prácticamente uno de cada tres rodados circulando en la autopista llevaba el logo de la marca japonesa. No solo autos... también utilitarios, vans y minibuses ¡inundado!

Pero con el correr de los kilómetros eso cambió. De a poco fueron asomando nuevos especímenes: algunos conocidos, otros no tanto y finalmente algunos completamente extraños.

En el primer grupo de los esperables, orientales que también llegaron a Argentina o Europa como Honda, Mazda, Mitsubishi, Nissan, Susuki, Kia, etc, etc.
Rápidamente pasemos a la segunda categoría, la de los medianamente familiares...





Había una vez un juego de rally para PC – genial por cierto – que robó algunas cientas de horas de mi vida. Había varios coches para elegir entre Subaru, Skoda, Ford, y si bien mi favorito era el Renault Mégane, el que nos interesa en este momento es el Proton...

Nunca supe bien de donde venía pero bien, resulta que este tal Proton era un coche de fabricacion malaya. Y se lo ve mucho, principalmente los modelos viejos usados como taxi o como auto batata1.
Con el tiempo también han aparecido modernos modelos como el Satria2, que no tienen nada que envidiarle a los nuestros.

cumple ambas condiciones: taxi + batata

Pero seguían circulando unos bichos que no los tenía de ningún lado. Un logo con una ¿D o una P? Como eran medio cuadrados y de diseño no muy logrado, primero pensé que Dahiatsu hubiera cambiado su logo, pero los modelos no cuadraban ni ahí. Varios días de misterio hasta dar con la respuesta.

¡Y terminó llamándose Perodua! Perusahaan Otomobil Kedua Sendirian Berhad para ser más específicos, traducido “segundo fabricante de autómoviles”. Fue un proyecto del gobierno que vio la luz en 1992, para completar los segmentos de mercado que no ofrecía Proton. Todo un descubrimiento.
¡Y ahora tiene el 30% del mercado!


el coche de la "p"


Las dos marcas de bandera no son casualidad, definitivamente son tuercas en Malasia. Sacan modelos de fábrica con detalles estéticos y de performance. Inmensa mayoría con vidrios polarizados como en Argentina, y les gusta personalizar: spoilers, alerones, ploteados, neón, se ve de todo.

Acá una pequeña muestra... ¿ganas de subirte a alguno?



mazdaspeed

se le puede poner onda al city...
ORNI (objeto rodante no reconocido)
linterna verde
un clásico
no se salvan
¿fanático?


Referencias
batata: coche viejo y gastado que sólamente cumple la (noble) función de transportar pasajeros