Gambir,
Jakarta. Me bajo del damri, un
charter que te trae del aeropuerto, cerca de ahí se encontraría la zona de los
hoteles baratos, jalan Jaksa. No hay
hostels en Jakarta pero la oferta económica parece ser grande. Me habla un
chabón que parece que venía viajando en el mismo bus, Ariv, y me invita a tomar
un café con ellos. Serían las 5 de la tarde, no había apuro.. ¿por qué no?
Eran 4. Me
contarían que estuvieron unos dias por laburo en Timor, bien al este de Indonesia
¡¡unas fotos increibles!! Charla interesante, uno a uno de a poco partirían a
sus casas, Ariv se encontraría a cenar con una amiga. ¿Querés venir?
Fuimos a su
laburo a buscar la moto, definitivamente la mejor forma de moverse en Jakarta .
Incluso caminando por la vereda, al ser tan grande el caos de autos en la
vecina avenida, hay que hacerse fuerte entre la mayoría de motos que usan esta
vía rápida y se mueven sin piedad por los charcos que deja la casi diaria
tormenta.
Edificio público,
me quedo esperando en un gran hall de entrada. Era viernes y no quedaba ni el
loro, presumo que llamaba bastante la atención. Se me acerca un guardia: “El
que subió es tu amigo?” - No sabía si quería averiguar de mí o de él - “Sí” le
contesto seguro. No más preguntas.
Había que
cargar nafta y claro, moverse en moto es fácil pero hay muchas... conlusión:
¡cola de 50 metros! No me quiero imaginar el día que estén por aumentar los
precios.
El
restaurante quedaba del otro lado de la ciudad, y nos internamos en la jungla.
Las calles son amplias y conviven autos particulares, taxis, la comunidad
motoquera y los bajaj, todos jugando
al “quién se mete primero”. A estos últimos se los pronuncia “bayai”, y son básicamente
un triciclo carrozado que por su agilidad es una excelente alternativa al
tacho.
De avenidas
pobladas el paisaje muta a calles más oscuras y salvajes, y continúa alternando
una y otra vez. Los barrios pasan pero algunas imágenes se mantienen: movimiento
en la vía pública, puestos de comida callejeros, gran densidad de viviendas y verde,
mucho verde entre el espeso calor que se respira.
Más de una
hora andando hasta que finalmente llegamos. Alivio. Por lo cansador del viaje y
claro, por terminar de convencerme de que la invitación había sido totalmente
desinteresada. Merecido reabastecimiento de energías y descanso. Intensas
primeras horas... ¿¿esto siempre es así??
![]() |
| Ariv, un capo |
¡Al parecer
sí! Esa fue la historia de Ariv, el
iniciador de una cadena de hospitalidad y buena onda de la que al día de hoy
sigo asombrado y sólo tengo palabras de agradecimiento.
Le
siguieron Sylvana, que con su
energía y múltiples facetas resultó en la mejor anfitriona de Jakarta, a tal
punto que sus consejos me siguieron acompañando en el resto de Indonesia. O Noni, quien se nos unió en un parque, y
a pesar de las dificultades idiomáticas me abrió las puertas de su casa para
deleitarme con la cocina de Sumatra.
La isla es
grande, y aparecen personajes divertidos como Sutardi, que se pasa recorriendo Jogyakarta en busca de extranjeros
para hospedar en su casa, empaparlos de cultura local e invitarlos a
casamientos (¡!).
También la
historia de dos fulanos que me sorprendieron a medianoche en un barcito en Bromo,
cuando me aprestaba a cenar solo como perro malo. Y me enseñaron sobre su forma
de pensar y el alcance del bahasa, el
idioma local.
O gente
como Pras, que estaba viajando con
su mujer e insistía en que lo vayamos a visitar a Jombor para mostrarnos la
chacra en la que producía porotos...
| Jakarta top, el carril del medio es exclusivo para el Transjakarta (metro-bus en criollo) |
| no era un dia nublado, es smog |
| caos, observese algunos barbijos |
| no solo el Tigre tiene lindos ríos |
| el famoso bajaj |
| esperando el tren; en el ekonomi viajas en vagones pelados con solo un banco a cada costado |
| Jakarta también es destino turístico local |
| música, siempre presente |
| mirando un número de acrobacia |
| el arte al día |
| Noni y Sylva, nos castigamos |
El patrón
se repite tanto que ya no puede ser casualidad. Toman la iniciativa y te
encaran, se interesan por vos.
Siempre con
una sonrisa, son sumamente amigables, abiertos e inclusivos con el extranjero.
Hospitalarios, con una generosidad desbordante que te lleva a pensar ¿es
posible esto?
Orgullosos
de su país, harán todo lo posible para que lo conozcas a fondo y te lleves la
mejor impresión.
Lejos, lo
mejor de Indonesia... Su Gente
![]() |
| en el medio, Sutardi, al costado, las amigas Bintang |
| en otros momentos son muy insistentes |
| andaban haciendo entrevistas para sus clases de inglés |
| bastante frecuente |



buenisimo el relato de Indonesia ! Que envidia !
ResponderBorrarEspero de la buena jaja
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