14 dic 2012

Dubai Metro-trip


La historia empieza más o menos así.

Allá cuando buscaba el pasaje hacia sudeste asiático, varias de las opciones más baratas incluían una escala en Medio Oriente. Lo normal en estos casos son 2-3 horas entre arribo y despegue, pero si ya ibamos a estar ahí ¿por qué no salir del aeropuerto y conocer algo nuevo?
Por calidad de la linea aérea y lo interesante del lugar el destino terminó siendo Dubai. Da para quedarse tranquilamente varios dias, pero los precios no eran los que estaba dispuesto a pagar. Así fue como nos embarcamos a conocer Dubai en... 8 horas.

Los días previos fueron frenéticos. Volvía de Viena y en sólo 2 días tenía que lavar y secar la ropa, comprar algunas cosas, preparar el bolso (que no faltara nada para un largo viaje) y dejar el departamento de mi viejo medianamente ordenado ya que por un tiempo no iba a haber nadie.
Como era de esperarse, la noche previa al vuelo no hubo tiempo para dormir. 6 de la mañana partió el tren que me llevara al aeropuerto.

Me subieron a Airbus 777-300, hermoso, nunca había viajado en uno de esos. Tenía pantalla individual con menú para elegir películas, series, noticias, dos cámaras en vivo desde el avión, datos del vuelo. También canales de música y ¡¡videojuegos!! ¿Cómo poder dormir con semejantes chiches?
El servicio fue bueno, hay que acostumbrarse primero al inglés que habla el staff, ni hablar los anuncios en árabe. La comida excelente, y no paraban de servir cosas. Lo que realmente me llamó la atención fue a la hora del despegue y el aterrizaje. A todo aquel sin cinturón o con asiento reclinado, las azafatas, desesperadas, avanzaban sobre él como si fuera un delincuente y lo retaban cual nene ¿Será que sino no les pasan la hora?


Llegamos a Dubai. No había averiguado NADA  ¿Cuánto levanto del cajero? Ni idea. De a poco me puse en tema y me tomé el metro, a conocer Dubai Marina (me sonaba el nombre) y ver si diviso el edificio que luego averiguaré se llamaba Burj Al Arab, el famoso hotel 6 estrellas en cuyo techo una vez jugaron un partido Federer con Nadal. 
Entro al subte, y como los mismos no llevan chofer me corro hacia el primer vagón para ver por la ventana de adelante. Error. Este no tenía parabrisas (estaba cerrado) y me terminé sentando al lado de una ventanilla mirando hacia atrás. Era de noche, el coche bien iluminado y los vidrios polarizados.Tampoco se podía ver hacia afuera salvo que pegaras la cara contra la ventana y te hagas sombra con las manos. Caramba.
Al par de estaciones (llegando al centro) empieza a llenarse de personas, todas ellas con pañuelo en la cabeza. No era que tuviera un sobrenatural poder de seducción... ¡¡Era el vagón para mujeres!!  Cabeza gacha me hice rápido camino al de los machos, donde me quedaría el resto del viaje.
Ya mirar hacia afuera era una utopía, y cuando logré sentarme el respaldo daba a la ventana. Aún así logré memorizar algunos flashes del camino, mi cuello agradecido...

Dubai definitivamente no esta hecho para caminar. Porque es muy extenso. Porque el subte tarda mucho. Porque te moris de calor.
Las estaciones de subte tienen aire acondicionado en su totalidad, pero una vez que salís el mundo se te cae encima. Y las distancias son largas.
En paralelo emergen grandes autopistas con nada despreciable caudal de autos. La ciudad es una gran masa de cemento, pero donde se ve algun hueco (ej. estacionamientos) el suelo es de arena. En una arquitectura que se extiende en el plano, contrastan algunos grupos de edificios que parecen abrazar el cielo. Como si fueran pocos se sigue construyendo, noche y dia.

Por fin pude conocer algo. Después de la agobiante caminata, entre los edificios aparece un espejo de agua, rodeado de un paseo y varios bares y restaurantes, perfecto para relajarse después de una larga jornada laboral. Ahí empecé a entender un poco a los que les gusta Dubai.


Dubai Marina





valet
de acá para arriba

Tiempo de emprender el regreso, el subte deja de funcionar a las ¿11? (masomenos, nadie sabe el horario exacto) y no daba para perderse. Vuelta al aire acondicionado y vuelta al altoparlante anunciando las estaciones (con larga introducción) en árabe e inglés ¿Es necesario escucharlo 2 veces entre parada y parada? Eran 21 en total de ida.

Como quedaba un changüí, llegando al centro me cambié de linea (de la roja a la verde) con la esperanza de ver algo distinto. Esta segunda linea pasa por al lado de (entiendo que era ) un río para llegar cerca de la costa ¿por ahí algun puerto? y pegar la vuelta en dirección hacia el aeropuerto. Error 2. El subte no se asomó a la superficie, y mis esperanzas de ver algo más se hundieron al mismo nivel.

Dicen que a Dubai es lindo, que hay de todo para hacer. Me quedaré con el cuento, hasta nueva oportunidad.
Vuelta al aeropuerto, vuelta check-in, y merecido descanso para despertar en otro mundo...








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