La historia
empieza más o menos así.
Allá cuando
buscaba el pasaje hacia sudeste asiático, varias de las opciones más baratas
incluían una escala en Medio Oriente. Lo normal en estos casos son 2-3 horas
entre arribo y despegue, pero si ya ibamos a estar ahí ¿por qué no salir del
aeropuerto y conocer algo nuevo?
Por calidad
de la linea aérea y lo interesante del lugar el destino terminó siendo Dubai.
Da para quedarse tranquilamente varios dias, pero los precios no eran los que
estaba dispuesto a pagar. Así fue como nos embarcamos a conocer Dubai en... 8
horas.
Los días
previos fueron frenéticos. Volvía de Viena y en sólo 2 días tenía que lavar y
secar la ropa, comprar algunas cosas, preparar el bolso (que no faltara nada
para un largo viaje) y dejar el departamento de mi viejo medianamente ordenado
ya que por un tiempo no iba a haber nadie.
Como era de
esperarse, la noche previa al vuelo no hubo tiempo para dormir. 6 de la mañana
partió el tren que me llevara al aeropuerto.
Me subieron
a Airbus 777-300, hermoso, nunca había viajado
en uno de esos. Tenía pantalla individual con menú para elegir películas,
series, noticias, dos cámaras en vivo desde el avión, datos del vuelo. También
canales de música y ¡¡videojuegos!! ¿Cómo poder dormir con semejantes chiches?
El servicio
fue bueno, hay que acostumbrarse primero al inglés que habla el staff, ni
hablar los anuncios en árabe. La comida excelente, y no paraban de servir cosas.
Lo que realmente me llamó la atención fue a la hora del despegue y el aterrizaje.
A todo aquel sin cinturón o con asiento reclinado, las azafatas, desesperadas, avanzaban
sobre él como si fuera un delincuente y lo retaban cual nene ¿Será que sino no
les pasan la hora?
Llegamos a Dubai. No había averiguado NADA ¿Cuánto levanto del cajero? Ni idea. De a poco me puse en tema y me tomé el metro, a conocer Dubai Marina (me sonaba el nombre) y ver si diviso el edificio que luego averiguaré se llamaba Burj Al Arab, el famoso hotel 6 estrellas en cuyo techo una vez jugaron un partido Federer con Nadal.
Entro al
subte, y como los mismos no llevan chofer me corro hacia el primer vagón para
ver por la ventana de adelante. Error. Este no tenía parabrisas (estaba
cerrado) y me terminé sentando al lado de una ventanilla mirando hacia atrás.
Era de noche, el coche bien iluminado y los vidrios polarizados.Tampoco se podía
ver hacia afuera salvo que pegaras la cara contra la ventana y te hagas sombra
con las manos. Caramba.
Al par de
estaciones (llegando al centro) empieza a llenarse de personas, todas ellas con
pañuelo en la cabeza. No era que tuviera un sobrenatural poder de seducción... ¡¡Era
el vagón para mujeres!! Cabeza gacha me
hice rápido camino al de los machos, donde me quedaría el resto del viaje.
Ya mirar
hacia afuera era una utopía, y cuando logré sentarme el respaldo daba a la
ventana. Aún así logré memorizar algunos flashes del camino, mi cuello
agradecido...
Dubai
definitivamente no esta hecho para caminar. Porque es muy extenso. Porque el
subte tarda mucho. Porque te moris de calor.
Las estaciones
de subte tienen aire acondicionado en su totalidad, pero una vez que salís el
mundo se te cae encima. Y las distancias son largas.
En paralelo
emergen grandes autopistas con nada despreciable caudal de autos. La ciudad es
una gran masa de cemento, pero donde se ve algun hueco (ej. estacionamientos)
el suelo es de arena. En una arquitectura que se extiende en el plano,
contrastan algunos grupos de edificios que parecen abrazar el cielo. Como si
fueran pocos se sigue construyendo, noche y dia.
Por fin
pude conocer algo. Después de la agobiante caminata, entre los edificios
aparece un espejo de agua, rodeado de un paseo y varios bares y restaurantes,
perfecto para relajarse después de una larga jornada laboral. Ahí empecé a
entender un poco a los que les gusta Dubai.
| Dubai Marina |
| valet |
| de acá para arriba |
Tiempo de
emprender el regreso, el subte deja de funcionar a las ¿11? (masomenos, nadie
sabe el horario exacto) y no daba para perderse. Vuelta al aire acondicionado y
vuelta al altoparlante anunciando las estaciones (con larga introducción) en árabe
e inglés ¿Es necesario escucharlo 2 veces entre parada y parada? Eran 21 en total de ida.
Como
quedaba un changüí, llegando al centro me cambié de linea (de la roja a la
verde) con la esperanza de ver algo distinto. Esta segunda linea pasa por al
lado de (entiendo que era ) un río para llegar cerca de la costa ¿por ahí algun
puerto? y pegar la vuelta en dirección hacia el aeropuerto. Error 2. El subte
no se asomó a la superficie, y mis esperanzas de ver algo más se hundieron al
mismo nivel.
Dicen que a
Dubai es lindo, que hay de todo para hacer. Me quedaré con el cuento, hasta
nueva oportunidad.
Vuelta al
aeropuerto, vuelta check-in, y merecido descanso para despertar en otro
mundo...
en definitiva no viste nada !!! jajaj hay que ir de nuevo entonces !! Abrazo
ResponderBorrarY... amerita un nuevo intento!
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